Los rinocerontes blancos que están en el Parque Nacional Ziwa Rhino Sanctuary son los únicos que quedan en Uganda. Este es un lugar muy interesante ya que, gracias al programa de la ONG Rhino Fund han sido donados varios rhinos por zoológicos de los Estados Unidos, Inglaterra y parques de South África para lograr mantener la especie en Uganda debido que sus primeros animales han sido extinguidos.
Pero en Ziwa además se pueden encontrar otras especies, numerosos tipos de antílopes, muchos vervet monkey, serpientes, pocos leopardos, aves y la más buscada en este parque es el curioso Shoebill. También de roedores como rabopelados; los jabalís o ''Pumba'' y vacas Ankole, esas que tienen los cuernos súper grandes.
En esta aventura, hicimos un ''night trekking walk''; dónde tuvimos la oportunidad de ver animales nocturnos como roedores, algunos antílopes en sus cuevas y un cielo lleno de estrellas gracias a la poca contaminación lumínica del lugar. Al parecer los rinocerontes no estaban en nuestra ruta pero la noche anterior los vimos justo a unos 3 metros de la ventana de la habitación donde nos hospedamos.
Esa primera noche fue impresionante, me recordó mi primer safari en Queen Elizabeth Park; cuando los hipopótamos en aquel momento hicieron de las suyas frente a nuestra tienda de campaña la cual estaba apenas protegida por un basamento… Bueno como sea, ver unos animales tan grandes cerca de donde estas durmiendo es bastante impresionante pero lo bueno es que esta vez estábamos seguros con las paredes de la habitación. Pero yo realmente llegue a contar unos 7 o 8 rinocerontes, entre los cuales había algunas crías pequeñas. Los rhinos y las vacas Ankole disfrutaban de una velada cerca de nuestras habitaciones mientras los guardias del lugar no paraban de vigilarlos.
La otra actividad fue el siguiente día a eso de las 6 am, tomamos el coche con el guía y él nos llevó cerca del pantano donde vimos a la curiosa ave Shoebill (Pico-zapato), la cual es una especie en estado de vulnerabilidad y solo pone dos huevos al año. Vive muy feliz en el pantano cerca de los papiros, caza peces y ranas. Es bastante grande, de patas flexibles que le permiten manejarse bien por los humedales y vegetación espesa. Su pico es peculiar, realmente parece un zapato, el plumaje es de color gris y al parecer es pariente de aves fósiles africanas ''Goliathia y Paludavis''.
Lo siguiente después de ver esta misteriosa ave africana fue ir por el canal que está definido por un bosque de papiros, donde vimos no solo algunas aves si no la verdadera rutina de la persona local. Unas niñas hacían un gran esfuerzo por recolectar agua del pantano para llevar a sus casas en bicicleta. Unos hombres también recolectaban agua con un camión para llevar agua al pueblo y nosotros tomábamos una canoa para hacer el ''canoe ride''. Nuestra canoa navegaba gracias al trabajo de un hombre que manualmente lo movía, mientras nosotros disfrutábamos del paisaje.
En la tarde de ese mismo día después de un buen descanso, era el momento de ir a la ''rhino trekking'', en donde para mi gran impresión conocí a Malaika y sus crías, tres rinocerontes hembras que se encontraban bajo la sombra del bush, pero que estaban muy relajadas porque apenas llegamos decidieron tomar una siesta, mientras los ''Pumbas'' jugueteaban a sus espaldas. Ellas creo que nos escuchaban a nosotros, los que no parábamos de tomar fotos y hablar con el guía quien nos explicaba un poco de su historia y nos enteramos que Malaika estaba esperando otro bebe y que normalmente acostumbraba descansar a esas horas bajo la sombra hasta que refrescara la noche.
El calor era demasiado, así que decidimos dejar a los rinocerontes e irnos. Pero justo cuando llegamos al camino nos encontramos con un rinoceronte macho. Era muy grande y se dirigía hacia un pequeño lago donde se refrescaba de aquel calor. Nosotros fuimos a verlo más de cerca porque no aguantábamos ver que hacía. Hasta que de pronto el animal decidió ir por el camino donde nosotros estábamos. Yo realmente me asuste demasiado lo tengo que decir; es que era muy grande y su ''cara me decía quítate de mi camino que voy para allá''. Entonces por supuesto que me aparte, casi me sumerjo en el bush por aquella impresión. Pero después de eso realmente me sentí muy viva y realizada porque a pesar de que son animales muy grandes y salvajes, están llenos de paz y tranquilidad. Yo no me asuste porque él me fuera hacer algo, si no por lo enorme que era ante mis ojos.
Rhino macho en el lago
En Ziwa el alojamiento es muy humilde y su cocina también lo es, aunque muy decente para estar en un lugar tan remoto. Tengo que decir que es un lugar que vale la pena conocer sobre todo porque es especial teniendo sus 25 rinocerontes protegidos de furtivos o actividades que lo pongan en riesgo. Además todos ellos tienen un nombre, son como una gran familia que vive con otras especies.
Dejaré los contactos para que si algún día tienen las ganas de conocer este lugar puedan llamar o enviar un correo.
Angie: 077 271 3410 y Jennifer 078 850 9252.
Email: administration@rhinofund.org
Website: Ziwa Rhino
Ziwa Rhino Lodge
Francis: 0782 281 9777
Email: info@ziwarhino.com
Vacas Ankole
Vacas Ankole
Vervet monkey
Malaika y sus crias
Malaika y sus crias
Comentarios
Publicar un comentario